Seguidores

lunes, 7 de noviembre de 2011

Era una noche fría, helada más bien, pero yo estaba feliz.
Estábamos allí tumbados en la cama, metidos debajo de aquellas sábanas, aún frías pero solo tenía que mirarle a los ojos para sentir el calor. Le sonreía y él me correspondía, estábamos tímidos, ¡qué raro! en todo ese tiempo nunca habíamos estado tan tímidos pero, aquella noche, era nuestra primera noche juntos. Aquella noche empezó con sonrisas escondidas y miradas sonrojadas. Aquella noche empezaba a ser especial, con aquel frío esquimal que él me quitaría con un beso de un momento a otro.
Cuando empezó, ninguno de los dos supimos parar. Perdón, ninguno de los dos quisimos parar. Empezaba nuestra noche especial. Era nuestra noche esquimal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario